miércoles, 25 de abril de 2018

El espionaje británico supervisa la contratación de los periodistas de la BBC

Paul Reynolds, corresponsal de la BBC
Paul Reynolds

“Política a seguir: agachen la cabeza y obstruyan todas las preguntas”. Eso fue lo que escribió un alto funcionario de la BBC en 1985, poco antes de que el diario británico The Observer revelara muchos de los detalles de lo que sucedía en la Sala 105 de Broadcasting House, la sede de la BBC.

Ya no tenía sentido seguir desmintiéndolo, pero para ese entonces la política de negar rotundamente la investigación de nexos políticos —no solo obstruir y, en ocasiones, mentir si fuera necesario— llevaba en efecto cinco décadas.

Desde 1933, un ejecutivo de la BBC, el coronel Alan Dawnay, había empezado a sostener reuniones para intercambiar información con el director del MI5, Vernon Kell, en la residencia de Dawnay, en el lujoso barrio londinense de Chelsea.

Se dio en un época de radicalismo político y ambos consideraban que la BBC necesitaba “asistencia con respecto a actividades comunistas”.

Esos encuentros informales se volvieron formales dos años después, tras un acuerdo entre las dos organizaciones para que todo empleado nuevo fuera investigado con la excepción de “personal como las señoras del aseo”.

El temor era que ingenieros “con tendencias malévolas” pudieran sabotear la emisora en un momento crítico o que conspiradores pudieran desacreditar a la BBC para “abrir el camino a un gobierno de izquierda”.

Así empezó la rutina de escrutinio y aprobación. Desde un comienzo, la BBC se empeñó en no revelar el papel del Servicio de Seguridad Interna (MI5). Desde un punto de vista tenía sentido, teniendo en cuenta que la misma existencia del MI5 se mantuvo en secreto hasta 1989.

A lo largo de los años, algunos ejecutivos de la BBC se preocuparon por las declaraciones “falsas” que tenían que dar, inclusive, en una ocasión, a un parlamentario.

Pero cuando el MI5 sugirió reducir el número de empleos sujetos a investigación, la BBC propuso lo contrario. Aunque había algunos dentro de la corporación que se opusieron a las investigaciones, no tuvieron mucha influencia hasta la distensión de la Guerra Fría en los años 80.

Así es como funcionaba el sistema: el escrutinio se activaba una vez que un candidato, y un par de candidatos alternativos, etiquetados como “también aptos”, eran seleccionados para un empleo.

Los alternativos servían un propósito útil. Si la primera opción no recibía el visto bueno, la junta de selección podía fácilmente optar por la segunda. A los candidatos se les comunicaba que solo había que resolver “formalidades” antes de ofrecerles el puesto.

Sonaba suficientemente inofensivo; permitiría hacer más indagaciones de las referencias, tal vez. Los candidatos no sabían que “formalidades” significaba escrutinio y, de hecho, era una palabra codificada para todo el sistema.

Un memorando de 1984 enumeraba en una lista las organizaciones prohibidas. Las había de izquierda: como el Partido Comunista de Gran Bretaña y el Partido de Trabajadores Socialistas, y de derecha, como el Frente Nacional y el Partido Nacional Británico.

Los candidatos vetados no tenían que necesariamente ser miembros de estas organizaciones, su asociación era suficiente.

Si el MI5 encontraba algo en contra del candidato, presentaba tres “evaluaciones” en una especie de clasificación:

— Categoría “A” declaraba: “El Servicio de Seguridad aconseja que el candidato no debería ser empleado en un cargo que le ofrezca una oportunidad directa de influir en el material de transmisión para propósitos subversivos”.
— Categoría “B” era menos restrictiva: El Servicio de Seguridad “aconsejaba” contra el empleo “a no ser que se antepusieran otras consideraciones”.
— Categoría “C” declaraba que la información negativa no debería “necesariamente vetar” al candidato pero que la BBC “podría preferir hacer otro arreglo” si el cargo ofrecía una “oportunidad excepcional” para actividad subversiva.

En principio, el procedimiento de la BBC fue de nunca emplear a alguien en la Categoría “A”, aunque algunos sí pasaron por el filtro. Eso contradecía la postura pública de que la BBC controlaba todos los empleos. En teoría lo hacía. En la práctica, esa decisión recaía en el MI5 cuando se trataba de los casos en Categoría “A”.

En caso de que el personal cayera bajo sospecha después de ser empleado por la BBC o solicitara una transferencia de empleo que necesitara escrutinio, se le dibujaba una figura que parecía un árbol de navidad en su expediente personal.

Este “árbol” era parte importante del proceso. La BBC mantenía una “Lista de Transferencia de Personal” con los nombres de aquellos que debían ser investigados antes de ser promovidos.

Un árbol añadido a su expediente alertaba a la gerencia de que este era un caso de seguridad. En el archivo también estaba escrito “Aviso Permanente” que decía: “No promover o transferir (o dar contrato extenso) sin previa referencia a (Director de Personal)”.

La BBC estaba tan ansiosa de mantener el sistema oculto que retiraba el “Aviso Permanente” del expediente de alguien que los demandara por asuntos laborales.

También se pusieron de acuerdo para explicar (engañosamente) el sello en el expediente que decía “Formalidades Normales de Ofrecimiento de Empleo Completas”, dando a entender que se refería a “procesos rutinarios como, familiar más cercano, pensiones, etc.”.

El árbol de navidad se abolió en 1984 porque supuestamente atraía demasiada atención. Ciertamente, eso fue lo que hizo cuando el diario The Observer los describió en 1985.

Un día después de la publicación, alguien colgó decoraciones navideñas en el pomo de la puerta de la Sala 105, en Broadcasting House, donde el sistema se administraba.

Una entrevista concedida en 1968 por el entonces director general de la BBC, Hugh Greene, delata la política de la corporación para desmentir y confundir.

En tono despreocupado pero con engaño, Greene le dijo a un reportero de The Sunday Times: “Tenemos una nómina de 23.000 y en esa comunidad tenemos personas de todas las descripciones, incluyendo lo que ustedes llaman ‘afeminados’ —una palabra aparentemente seleccionada por el periodista— “y también comunistas. Pero eso no es asunto mío. Nosotros no sometemos a inquisición a las personas que entran a la BBC”.

Es cierto que ni la BBC ni el MI5 utilizaron la homosexualidad como motivo para vetar a alguien, pero el evitar el empleo de comunistas era un asunto muy de Greene y, si la BBC no lo hacía, entonces el Servicio de Seguridad sí conducía las inquisiciones.

Los archivos revelan que las tácticas que la BBC aplicaba en una entrevista habían sido diseñadas por el MI5, conocido delicadamente como el “Colegio” en los memorandos de la BBC.

Antes de la entrevista, y desviándose inusualmente de la política establecida, un funcionario de la BBC sugirió al “Colegio” que “la necesidad de escrutinio en tiempos de paz ya no existía”. La BBC indicó que estaba dispuesta a reconocer públicamente que el personal involucrado en planes de difusión en tiempos de guerra —llamados “trabajo de emergencia de defensa”— y todo empleado extranjero serían investigados. Sin embargo, un memorando de la BBC registra: “El Colegio no está de acuerdo con hacer ningún tipo de referencia al escrutinio”.

Para subrayar esta postura, un funcionario del MI5 llamó a decir que “no se debería hacer un reconocimiento directo del escrutinio”. Si hay presión, la BBC podría admitir que “algo parecido” se realizó “en relación a los objetivos de los Planes de Guerra” y “en relación a los extranjeros”.

Sin embargo, el Servicio de Seguridad “preferiría que no se hiciera la más mínima referencia posible a este tema”.

El MI5 sugirió que las preguntas a Greene podrían ser desviadas a alguien en “el área de personal”. Y que “tal vez se podría enfatizar el firme proceso de reclutamiento y la seriedad con que se toman las referencias personales”. La BBC se adhirió a esta última sugerencia y aparece un muchas de sus respuestas en años subsiguientes. Sagazmente ambigua, implica que las referencias recibidas son las suministradas por el solicitante. En realidad, la fuente de las referencias era el Servicio de Seguridad.

Greene siguió la línea del MI5. Le dijo al Sunday Times que no contestaría ninguna pregunta sobre el sistema de escrutinio y las cedería a un subordinado. El diario parece haber aceptado esto. No citó nada al respecto cuando publicó la entrevista.

Sin embargo, el portavoz elegido por Greene, el director de administración, John Arkell, no siguió el guión que se le había dado.

Al comienzo repitió el desmentido: “No hacemos preguntas sobre religión ni política”. Pero, luego, titubeó. “Si alguien es un comunista no es relevante, aunque, por supuesto, está trabajando en un área particularmente sensible”. Pero luego dijo: “En este mundo imperfecto alguien siempre sufre”, una implicación clara que el diario no continuó indagando.

Arkell rápidamente repitió el desmentido: “Debo indicar que el escrutinio de seguridad no es un prerrequisito para lograr un empleo en la BBC”.

No obstante, sí lo era para unos 6.000 empleos en la BBC, durante esa época. Los comentarios de Arkell llamaron la atención de algunos. Un funcionario de la BBC lo acusó de “admitir abiertamente” el sistema de escrutinio. Sin embargo, Arkell había quedado satisfecho con su desempeño y el Servicio de Seguridad lo felicitó por “mantener su credibilidad durante el interrogatorio”.

El rechazo de Greene a contestar esas preguntas no sorprendió a los entendidos. Aunque él había sido una influencia liberadora en la BBC desde su designación como director general en 1960, estaba firmemente a favor del escrutinio.

Cuando hubo preocupaciones de que el MI5 podría ser demandado y se propuso limitar el escrutinio, Greene se opuso al cambio.

En realidad, la BBC abogó por más investigaciones para evitar la penetración de “subversivos” pero sintió que podría públicamente reconocer haber investigado a algunos empleados clave. El MI5 quería aliviarse de la carga del escrutinio pero insistía en casi total secreto.

Pasó algún tiempo antes de que se resolviera el debate. El Servicio de Seguridad logró arreglar sus actividades con sus directivas y la BBC retiró a 528 empleados de su sistema de escrutinio. Entre estos se encontraban 81 empleados del Departamento de Vestuario y Maquillaje, 20 en el Departamento de Discos y Grabaciones, y 21 en la biblioteca. Otros 16 excluidos del sistema estaban en el área de transmisiones religiosas, aunque la BBC podría solicitar que cualquier individuo allí fuera investigado.

Y así, ese personal ya no era considerado un peligro para el Estado.

Los candidatos a empleo nunca supieron por qué fueron rechazados, aunque lo hubieran podido adivinar.

Un caso destacado involucró a una periodista y presentadora, Isabel Hilton (que luego recibió una condecoración de la monarquía por sus reportajes). Ella cree que le fue negado un empleo en la BBC en Escocia, en 1976, por su asociación con un miembro del Partido Comunista en la Universidad de Edimburgo, un estudiante que, con ella, participaba en la organización China-Escocia de esa institución.

Después de una protesta sin precedentes del ejecutivo de la BBC que quería emplearla, finalmente le ofrecieron el puesto. Pero llegó demasiado tarde, ya se había ido a otra parte.

Un tiempo después, el último funcionario de la BBC en actuar como intermediario con el Servicio de Seguridad le ofreció disculpas afirmando que había sido un “error”. No obstante, el episodio todavía la enfurece.

“Todavía me siento indignada. Es el no asumir responsabilidades lo que me molesta y el hecho que nadie en la BBC se disculpara, explicara públicamente o emitiera algún comunicado en mi defensa o para admitir su error”, comentó Hilton.

“Se agruparon detrás de un parapeto institucional defensivo sin importarles lo que sus acciones hubieran podido causar a mi reputación, mi carrera, etc. Nadie en la BBC asumió la responsabilidad o aparentó sentir que debiera hacer algo para arreglar el daño. Pensé que fue una manera escuálida de comportarse y todavía me siento así”, continuó.

“Más serio aún, más allá de mi caso en particular, sentí que la BBC había violado la confianza del público al promover un sistema en Reino Unido con el cual la policía secreta daba licencia a los periodistas o lo ponía en la lista negra. Cada vez que escucho a la BBC jactarse de su excelente tradición periodística, siento una punzada de ira”.

Hilton finalmente terminó trabajando para la BBC, presentando un importante programa noticioso de radio en los años 90 y luego un programa de arte.

Otro candidato que fue rechazado siguiendo la pauta del MI5 fue Tom Archer, que trabajó como contratista independiente en los años 70, pero le negaron un puesto cuando solicitó empleo permanente a partir de 1979.

Archer dice que había sido un “socialista activo en la universidad”, pero eso era algo a lo que la BBC generalmente le prestaba poca atención al considerarlo como entusiasmo juvenil. Tenía que haber otra razón y fue Robin Hicks, un editor en Bristol que quería emplearlo, quien lo descubrió: Archer estaba vetado porque un pariente cercano supuestamente se había integrado al Partido Socialista de Trabajadores. Hicks protestó inútilmente.

La carrera de Archer prosperó fuera de la BBC —en Channel 4 y la productora Granada— pero él también encontró una manera de regresar. En 2008, alcanzó el cargo de controlador de programas documentales de la BBC, con base en Bristol.

“Tenía rabia y hasta miedo en esa época”, dice, recordando 1979. “Temí que estaría vetado de todo. Era joven y estaba casado. Devolví un grabador de video que había comprado y vendí el auto. Lo habían hecho de una manera muy torpe”, señaló. “Naturalmente, mi regreso fue un absoluto triunfo”.

Al mismo tiempo que las solicitudes de empleo de Tom Archer eran rechazadas, un alto funcionario de la BBC encargado de seleccionar personal abogaba por el fin del escrutinio.

En diciembre de 1979, Hugh Pierce señaló que en un período de dos años, solo 22 personas habían sido excluidas del proceso y miles habían sido investigadas.

Pidió, entonces, que “el proceso de escrutinio se reduzca”, sin embargo, recomendó que se mantuviera para aquellos con acceso a secretos oficiales y para los que trabajaran en el Servicio Mundial de la BBC, donde muchos extranjeros trabajaban. Más allá de eso indicó que “deberíamos abandonar inmediatamente la actual orden de investigar a categorías enteras de solicitantes. Deberíamos reemplazar una maquinaria aplastante con un servicio más flexible”.

La última frase de este reporte de 10 páginas fue profética. Advirtió que si la extensión del sistema de escrutinio fuera conocido por el público, sería “fuente de ridiculización y vilipendio”. Su recomendación no fue escuchada y su profecía se volvió realidad cuando The Observer publicó su historia en agosto de 1985.

A pesar de que la propuesta de Pierce fue rechazada, se tomaron medidas para recortar el número de personal afectado por el sistema. Una revisión en 1983 resultó en el retiro de 2.000 cargos de la lista de investigados.

El hombre que dirigió esta revisión, un funcionario de la BBC encargado de mediar con el MI5, fue Ronnie Stonham quien, no obstante, había producido un “documento defensivo”, cuya primera frase era un desmentido generalizado y categórico que la BBC sometía a sus potenciales empleados a investigaciones.

En la dirección de la BBC, el apoyo al sistema estaba claramente desapareciendo. El vicepresidente de la Junta de Gobernadores, William Rees-Mogg, ya lo había cuestionado antes del revelador artículo en The Observer.

“Opera ignorado por casi todo el personal de la BBC, desde la Sala 105, en un corredor fuera del paso en el primer piso de Broadcasting House —parte de un laberinto en el que George Orwell se inspiró para crear su Ministerio de la Verdad en su novela 1984“—, escribieron los periodistas David Leigh y Paul Lashmar.

“El letrero en la puerta —“Funciones Especiales-Gerencia“— lo delata”, continuó el artículo. “Detrás de la puerta se encuentra Ronnie Stonham”.

Para entonces, había hechos y casos que hacían inútiles cualquier desmentido.

Algunos se sorprendieron de cómo la BBC había logrado mantener el secreto durante tanto tiempo. En los archivos de la corporación hay evidencia de que les hubiera quedado muy difícil continuar con el engaño si la prensa los hubiera presionado más. “Esta historia tiene 50 años y le ha tomado a la prensa todo ese tiempo en descubrirla”, dijo el entonces director general, Alasdair Milne.

Las revelaciones del Observer produjeron un gran cambio. Casi inmediatamente, Stonham recomendó limitar la investigaciones de subversión a altos funcionarios de la BBC, pero la gerencia de la corporación fue más lejos. En octubre de 1985 anunció que cualquier escrutinio futuro sería aplicado a unos cuantos operativos en los puestos más altos, aquellos encargados del servicio de difusión de emergencias (como en el evento de una guerra nuclear) y aquellos empleados del Servicio Mundial de la BBC que se pensaba serían vulnerables a infiltración hostil. Todas las otras investigaciones cesarían.

Corresponsales como Paul Reynolds, continuaron siendo sometidos a investigación inclusive después de 1985. Pero, entre bambalinas, hubo resistencia en algunos sectores. Una reacción planteó para mantener a corresponsales extranjeros y especialistas en temas nacionales en la lista de investigados, en base a que “la credibilidad de la BBC dependía de su integridad”. Tuvieron que idearse una excusa, así que esos corresponsales fueron rápidamente reasignados a una lista de aquellos que tenían acceso a información restringida del gobierno, un acceso que ninguno de ellos tenía.

El resultado es que el personal bajo escrutinio se redujo a 1.400 en el servicio interno y a 793 en el Servicio Mundial. El sistema se depuró más en 1990 y todo el escrutinio terminó en la BBC, salvo para aquellos involucrados en difusión en tiempos de guerra y los que tenían acceso a información secreta del gobierno.

Don años más tarde, se eliminó de la lista a los de difusión en tiempos de guerra.

La BBC se niega a confirmar si hay personal que es investigado actualmente. “No comentamos acerca de temas de seguridad”, dijo un portavoz. Sin embargo, cualquier investigación residual de personal que necesita acceso a información clasificada para planes de emergencia, por si acaso, sería un proceso abierto y bajo el conocimiento del individuo. Ya no es un secreto como antes lo era.

Un funcionario de la división de noticias de MI5 que reemplazó a Stonham, Michael Hodder, supervisó los últimos casos de investigación del Servicio Mundial. Fue Hodder el que rescató los archivos para la historia. Ignoró las instrucciones de destruirlos y los embaló en unas cajas para enviarlos al centro de archivos escritos de la BBC.

http://www.bbc.com/mundo/noticias-43863777

Arabia saudí recluta soldados en África para llevarlos a combatir en la Guerra de Yemen

Arabia saudí ha firmado un acuerdo secreto con el gobierno de Chad para reclutar soldados del país africano que combatan a los hutíes en la Guerra de Yemen, según el periódico Al-Quds Al-Arabi Newspaper (1).

El acuerdo se firmó durante la visita del Presidente Idriss Déby a Riad a mediados de abril. La cadena de televisión yemení Al-Masirah informó de que Emiratos Árabes Unidos tienen previsto hacer lo mismo. Planean reclutar unos 10.000 mercenarios en Uganda.

La misión de las tropas africanas será apoyar al ejército saudí en las operaciones terrestres. Un vídeo difundido en Twitter muestra a soldados chadianos desfilando en una base militar saudí (2).

Paradógicamente Chad recibe la visita del Grupo de Trabajo de la ONU sobre la contratación de mercenarios del 16 al 23 de abril. La delegación, integrada por Patricia Arias y Saeed Mokbil, se encontraba en el país para evaluar las actividades de los mercenarios y combatientes extranjeros y su impacto en los derechos humanos. ¿Tomará nota la ONU en sus conclusiones y recomendaciones al Consejo de Derechos Humanos en septiembre de este año de los compromisos que ha mantenido Chad durante más de 28 años?

La coalición dirigida por Arabia saudí en Yemen no ha tenido mucho éxito en estos tres años y el número creciente de bajas en los combates está empezando a mostrar sus limitaciones.

Los hutíes advirtieron al general Idriss Déby contra el envío de sus tropas al lado de los invasores saudíes y amenazaron con lanzar misiles contra la capital chadiana.

Las imperialistas habían propuesto a Arabia saudí que firmara acuerdos de cooperación militar con Chad para acercar Riad a las naciones africanas que a su vez mantienen buenas relaciones con Israel.

La coalición dirigida por Arabia saudí en Yemen ha sido acusada repetidamente de causar masacres entre la población civil como consecuencia de sus ataques aéreos. En diciembre de 2017, un portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos informó de que 143 civiles habían muerto en un período de seis días como resultado de los ataques aéreos de dicha coalición.

(1) https://www.tchadpages.com/au-yemen-des-milliers-de-mercenaires-tchadiens-deployes-pour-remplacer-les-militaires-saoudiens/
(2) https://twitter.com/keymiftah79/status/986899619610267648/video/1

Irán sustituye al dólar por el euro en medio de una tensión creciente con Estados Unidos

La tensión entre Irán y Estados Unidos se ha intensificado después de que el sábado Teherán anunciara que comenzará a formar en euros sus reservas de divisas de moneda extranjera, en lugar de dólares, lo que forma parte de los esfuerzos del país por reducir su dependencia del imperialismo estadounidense.

La semana pasada el director del Banco Central, Valiollah Seif, dijo que el ayatolah Ali Jamenei, apoyaba su sugerencia de reemplazar el dólar por el euro en el comercio exterior, porque “el dólar no tiene cabida en nuestras transacciones de hoy”.

Prácticamente Irán no tiene comercio con Estados Unidos debido a décadas de sanciones económicas. Su principal socio comercial es Emiratos Árabes Unidos, que representa alrededor del 24 por ciento de todas las importaciones y exportaciones iraníes. China no está muy por detrás, con un 22 por ciento, seguida de Turquía, India y la Unión Europea, que representan alrededor del 6 por ciento del comercio de Irán.

Durante algún tiempo los dirigentes iraníes han amenazado con abandonar el dólar por otra moneda. La transición al euro cobró mayor urgencia tras el nombramiento de Trump y su decisión de incluir a Irán en una lista de países predominantemente musulmanes a los que se prohíbe la entrada en Estados Unidos.

Trump también amenazó con poner fin al acuerdo nuclear alcanzado en 2015 entre Irán y varias potencias mundiales. La siguiente prueba importante es el 12 de mayo, que es cuando Trump tiene que ratificar un acuerdo que ha calificado como “el peor de la historia”.

Los dirigentes iraníes consideran que esta decisión es una medida lógica y necesaris. La amenaza de nuevas sanciones estadounidenses ha desestabilizado el mercado iraní de divisas en los últimos meses. Las transacciones bancarias que involucran al dólar ya son difíciles para Irán. Las sanciones han hecho que los bancos estadounidenses se muestren reacios a hacer negocios con Teherán; las empresas extranjeras se exponen a sanciones si realizan transacciones iraníes en dólares, incluso si las transacciones involucran sucursales no estadounidenses.

Según Reuters, Ali Jamenei culpa a “los enemigos extranjeros” de los recientes problemas en el mercado de divisas y pidió a los servicios de inteligencia iraníes que desactiven la conspiración contra la República Islámica.

https://www.middleeastmonitor.com/20180419-iran-switches-from-dollar-to-euro/

Un nuevo libro documenta el papel del imperialismo francés en el genocidio de Ruanda

El capitán Guillaume Ancel
Guillaume Ancel era capitán del ejército francés cuando intervino en Ruanda en junio de 1994, al final del genocidio tutsi (Operación Turquesa). En marzo publicó un libro que precisa todos los testimonios al respecto, completados por su experiencia personal. Muy fáctico, relata lo que él mismo observó o aprendió en su momento; luego, en retrospectiva, lo compara con lo que escuchó de los dirigentes políticos y militares franceses.

El libro está causando mucho ruido en Francia. El punto más destacado es el aspecto agresivo de la Operación Turquesa. Los soldados franceses que en 1994 partieron hacia Ruanda recibieron una orden escrita de reconquistar la capital ruandesa, Kigali, aunque a su llegada al lugar un oficial les quitó el papel, con precauciones inusuales para que no quedara ningún rastro documental.

A Ancel le enviaron a Ruanda para guiar a los cazas y, a diferencia de sus misiones anteriores, nunca recibió una explicación clara y precisa del contexto político y los objetivos de la operación. A finales de junio, no tenía ningún indicio de que su misión fuera humanitaria o de otro tipo. Descubrieron a los fugados tutsis que eran el blanco de la masacre en Bisesero. Sin embargo, la unidad a la que pertenece Ancel, estacionada a pocos kilómetros de distancia, no recibió la orden de intervenir, aunque la unidad era numerosa, estaba bien equipada, desocupada y preparada para la acción.

En la noche del 30 de junio les enviaron a detener al Frente Patriótico Ruandés, cuyas tropas se opusieron al gobierno genocida y lo pusieron fin. Sin embargo, la operación se interrumpió in extremis a primera hora de la mañana del 1 de julio. Ancel interpreta que esta decisión reflejaba una polémica entre los responsables franceses: la operación había sido decidida sin duda por el Estado Mayor Conjunto, mientras que finalmente el Elíseo la había puesto fin. A partir de ese momento la operación adquiere, al menos en parte, un carácter humanitario, que se dará a conocer ampliamente.

Así, en los últimos días de junio, el campo de refugiados de Nyarushishi estuvo protegido por unos pocos hombres de las fuerzas especiales que estaban más preocupados por organizar una misa que por acabar con las matanzas. Según Ancel, hasta principios de julio las fuerzas especiales no fueron relevadas por una gran unidad organizada de manera efectiva, que prohibió explícitamente a sus soldados las relaciones sexuales con las mujeres ruandesas.

También a principios de julio comenzaron las primeras operaciones de rescate para los supervivientes ocultos de los tutsis. Fue también a principios de julio cuando se celebraron los primeros debates en el ejército sobre la necesidad de desarmar a los milicianos. Ancel participó en ellos. Subraya la ausencia de una distinción clara entre los milicianos genocidas, por un lado, y las fuerzas armadas del gobierno que apoya el ejército francés, por otro. Incluso en la zona controlada por el ejército francés, los milicianos siguen dominando sobre vastos territorios, incluso intentando intimidar a los soldados franceses.

A los soldados franceses se les ordenó colaborar con las autoridades civiles ruandesas y gradualmente se dieron cuenta, cada uno a su propio ritmo, de que sus interlocutores tenían las manos manchadas de sangre. Nadie les advirtió del hecho de que habían sido esas autoridades las que habían organizado el genocidio tutsi, hasta el punto de que Ancel descubre asombrado que un teniente francés de las fuerzas especiales había autorizado a un alcalde genocida a conservar sus armas.

Las autoridades civiles y militares ruandesas provocaron el éxodo de la población hacia el vecino Zaire (actualmente la República Democrática del Congo) porque vaciando el país practicaban una táctica de tierra quemada. Al mismo tiempo, disimulaban entre la masa de refugiados a los ejecutores del genocidio y les permitían escapar de las sanciones para reorganizarse en el Zaire para intentar reconquistar Ruanda.

Ancel observa que este éxodo lo provocan las autoridades ruandesas sin que los franceses lo impidan, aunque tenían medios para ello. Las consecuencias humanitarias del éxodo fueron deplorables, con una epidemia de cólera que recibirá más cobertura mediática que el genocidio tutsi.

Ancel recoge los sentimientos del teniente coronel Hogard el día en que tuvo que recibir a los miembros del gobierno ruandés. Acompañó amablemente al Zaire a los responsables de las masacres. Podría haberlos detenido, podría incluso haberlos neutralizado, pero sus órdenes no le dejaron otra opción.

La parte del libro de Ancel que atrae la atención de los medios de comunicación franceses se refiere al movimiento de armas en la zona controlada por el ejército francés. El oficial explica que se le ordenó que desviara la atención de los periodistas para que no vieran un convoy de camiones entregando armas a los militares ruandeses en la ruta hacia el Zaire. Se enteró de que Francia estaba financiando a las tropas genocidas del gobierno y que las rearmó, para convertir los campos de refugiados en una base de retaguardia para futuros combates.

En ocasiones, en lugar de proteger a la población amenazada, las tropas francesas escoltaban a los religiosos e incluso a un obispo que quería salvar sus coches de lujo.

Otra anécdota significativa del ardor guerrero de los colonialistas: para que sus superiores le condecoraran, un oficial se provocó un choque mortal con militantes del Frente Patriótico.

Una noche un suboficial en jefe le pidió que se quedara con él para lograr que los detenidos confesaran bajo tortura. Nadie se opuso, excepto el autor del libro, quien les amenazó a los verdugos con que a su regreso a Francia denunciaría cualquier acto de tortura. Finalmente, el teniente coronel prohibió el interrogatorio.

En una ocasión, el oficial encontró un cadáver en el suelo que parecía enigmáticamente caído del cielo. Tres años más tarde, mientras hablaba con un piloto de helicóptero que quería tranquilizar su conciencia, se enteró de que miembros de las fuerzas especiales habían lanzado al hombre desde un helicóptero, desde una gran altitud.

No es un invento argentino propio de la Operación Cóndor. Hay numerosos testimonios de ruandeses sobre el lanzamiento de personas desde helicópteros, a veces desde altitudes bajas, para asustar más que para matar.

¿Por qué los franceses apoyamos a un gobierno genocida?, se pregunta finalmente el autor del libro. La respuesta es que, además de racista, el imperialismo es sinónimo de crimen y tortura practicado por estas potencias european que tanto presumen de respetar los derechos humanos.

Luego sólo hace falta asegurar el silencio y la impunidad de los criminales. El diputado socialista Paul Quilès, que dirigió la comisión parlamentaria de 1998 sobre el genocidio, le dijo al oficial que no testificara “para no perturbar la visión francesa del papel que desempeñamos en Ruanda”. O sea, para preservar el engaño propagado a través de los medios de comunicación.



Más información:

- El imperialismo francés desató el genocidio de Ruanda en 1994
- El jefe del Estado Mayor del ejército francés fue uno de los defensores de los genocidas ruandeses
- Ruanda abre un investigación sobre la intervención de los imperialistas franceses en el genocidio
- 22 oficiales del ejército francés están acusados del genocidio cometido en Ruanda en 1994
- Acusan al banco BNP de participar en el genocidio de Ruanda
- Ruanda según la Audiencia Nacional: el mundo al revés
- Historia secreta del teléfono rojo en pleno genocidio ruandés

Lo que los imperialistas ofrecen a Putin para que traicione a Bashar Al-Assad

Las principales capitales occidentales mantienen en estos momentos negociaciones secretas con Moscú para que Putin abandone a Bashar Al-Assad, según el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung (*).

Las conversaciones comenzaron tras los bombardeos aéreos del 14 de abril sobre Siria, aunque Merkel ya había iniciado los contactos por adelantado.

Los occidentales han realizado tres ofertas a los rusos. La primera es la de garantizar la seguridad de las dos bases militares rusas en Tartus y Latakia. Los imperialistas creen que estas dos bases tienen una importancia estratégica para el ejército ruso, ya que le dan acceso al Mediterráneo.

La segunda propuesta es una financiación inmediata de la reconstrucción de Siria, de la que los rusos podrían beneficiarse en gran medida. Los occidentales han asegurado a sus interlocutores rusos que las potencias occidentales, así como las monarquías del Golfo, ya están dispuestas a inyectar miles de millones de dólares en este gigantesco proyecto si aceptan renunciar a su apoyo al gobierno de Damasco. Basándose en las necesidades actuales de la economía rusa, que lucharía por encontrar salidas fuera de las fronteras, los emisarios occidentales quieren atraer a los rusos ofreciéndoles, también allí, garantías sobre su parte del pastel.

La tercera propuesta parece la más sustanciosa: las potencias occidentales se comprometen a reconocer a Rusia como una superpotencia mundial y a tratarla como tal a todos los niveles, con todo lo que ello implica en términos de eliminación de las sanciones que Washington y la Unión Europea han impuesto.

Las fuentes diplomáticas citadas por el diario alemán creen que la oferta de los imperialistas no es una “rendición”, sino la admisión de un fracaso impuesto por la falta de alternativas para poner fin a la guerra siria. La socialdemocracia alemana lo explica así: la negociación con Rusia no es una opción sino una necesidad.

Hasta aquí llega la información del Frankfurter Allgemeine Zeitung, respecto de la cual hemos de decir que es la consagración del fracaso que todo el mundo conoce y admite, salvo los propios vencidos, que no lo pueden hacer porque son fuerzas hegemónicas. “Nos guste o no, no hay manera de solucionar el conflicto de Siria sin Rusia”, añadió el lunes Heiko Maas, el ministro alemán de Asuntos Exteriores

La oferta deja claro que los imperialistas tratan a Moscú de la única manera que saben: como tales imperialistas. De ahí que ofrezcan a Rusia (pero no a Siria) una parte del “pastel”. Necesitan aclararles que si lo que quieren es eso, en Siria hay un “pastel” muy grande, del que se podían llevar un pedazo. Se trata de los 500.000 cadáveres, según el diario alemán, muchos de los cuales están aún sin enterrar.

Es imposible que Rusia acepte una propuesta que no les concede nada que no tengan y se hayan ganado. Rusia ya es una gran potencia mundial y todo los intentos de los imperalistas por omitir ese dato están condenados al ridículo.

Rusia ya tenía una base naval en Tartus desde los tiempos soviéticos y ahora tiene otra más, aérea, en Hmeimim que los imperialistas no tienen que garantizar porque está protegida por Siria y por la propia Rusia.

Los imperialistas y los sátrapas del Golfo tienen que pagar los cuantiosos daños causados por la guerra porque ellos los han causado. Aquí tampoco hay ninguna oferta interesante, ni siquiera como “salida” a los problemas del capitalismo ruso, que son de otro orden.

No es necesario acabar diciendo que, al más puro estilo mafioso, los imperialistas quieren llevar a Putin por el camino de la traición a su aliado Bashar Al-Assad, lo que complementa su conocido estilo diplomático.

(*) http://www.faz.net/aktuell/politik/ausland/angela-merkel-und-wladimir-putin-sprechen-ueber-lage-und-entwicklungen-in-syrien-15553725.html

martes, 24 de abril de 2018

La agresiones contra musulmanes crecieron un 15 por ciento el año pasado en Estados Unidos


El grupo Consejo de Relaciones Américano-Islámicas (CAIR) ha denunciado que en 2017 se produjeron 300 crímenes de odio contra musulmanes, lo que supone un incremento del 15 por ciento con respecto al año anterior, cuando se registraron 260 delitos de este tipo, según un informe presentado ayer.

"Nunca se ha visto nada parecido. La comunidad musulmana se ha convertido en el saco de boxeo del presidente de Estados Unidos", ha afirmado un abogado del CAIR, Gadeir Abbas.

Entre los casos recogidos está la paliza que sufrió un musulmán en junio el Bronx, Nueva York, tras ser acusado por un tumulto de ser un "terrorista". En noviembre fue incendiado un restaurante de una familia musulmana en Kansas.

El año 2017 supone así el segundo año consecutivo de incremento de este tipo de agresiones. CAIR ha atribuido este aumento en parte la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y en particular a las restricciones a la entrada en el país de ciudadanos de países de mayoría musulmana.

El CAIC ha contabilizado un total de 2.599 incidentes antimusulmanes en 2017, un 17 por ciento más que en 2016. Esta cifra incluye casos de acoso, discriminación laboral y casos de discriminación contra musulmanes por parte de organismos públicos.

Más de un tercio de los incidentes han sido con organismos federales. "Esto supone un nivel sin precedentes de hostilidad contra una minoría religiosa dentro de Estados Unidos", según el CAIR. El informe del CAIR revela que ha investigado 5.650 casos, por lo que reconoce que menos de la mitad eran auténticos.

Estas cifras son más bajas que las divulgadas por el FBI, que registró 307 crímenes de odio contra musulmanes en 2016, último año del que hay datos, lo que supone un 44 por ciento de incremento con respecto al año anterior.

Durante la campaña que le aupó a la Presidencia, Trump prometió "prohibir completamente la entrada de musulmanes en Estados Unidos" y poco después de tomar posesión firmó una orden ejecutiva que prohibía la entrada de las personas procedentes de varios países de mayoría musulmana. Una versión modificada de esta orden que incluye a Corea del Norte entró finalmente en vigor a finales de 2017.

http://www.economiahoy.mx/internacional-eAm-mexico/noticias/9091475/04/18/Aumentan-un-15-los-crimenes-de-odio-contra-musulmanes-en-Estados-Unidos.html

Los fascistas atacan a los inmigrantes acampados en una isla de Grecia

Al menos 10 personas fueron hospitalizadas y más de 100 detenidas tras un ataque fascista el fin de semana contra inmigrantes que desde hace cinco días acampan en el principal puerto de la isla de Lesbos, en Grecia.

La policía desalojó la plaza en el principal puerto de Mitilene tras de los enfrentamientos de la noche previa. Manifestantes locales arrojaron bengalas y petardos contra los manifestantes y prendieron fuego a los contenedores de basura.

La televisión pública señala que la mayoría de los heridos eran inmigrantes y que ninguno de los casos es de gravedad.

Las protestas de los refugiados comenzaron después de que un tribunal dictaminara la semana pasada que los inmigrantes que arribaban a las islas griegas procedentes de Turquía podían viajar a Grecia continental para solicitar asilo. El fallo no tiene efecto retroactivo, lo que significa que los migrantes que ya estaban en el lugar no podían salir.

Antes de los disturbios, el alcalde de la isla, Spyros Galinos, renovó su compromiso con el gobierno de reducir los altos niveles de hacinamiento en Lesbos y otras islas.

Según el pacto entre la Unión Europea y sus asociados, el gobierno de Atenas, primero, debía enviar los refugiados de las islas hacia el continente para, luego, mandarlos a Turquía, el país del mundo que más refugiados acoge: 3,5 millones. Pero el flujo de las islas al continente ha sido muy limitado.

https://www.eleconomista.com.mx/internacionales/Ultras-atacan-a-refugiados-en-Lesbos-20180423-0128.html

Huelga general violenta de los trabajadores sudafricanos en defensa del salario mínimo

La Federación de Sindicatos de Sudáfrica (Saftu, por sus siglas en inglés) anunció hoy una huelga general a partir de mañana en protesta contra el salario mínimo nacional propuesto y cambios en las leyes laborales.

La Saftu, actualmente la segunda federación sindical más grande de Sudáfrica, cree que el pago de 20 rands (1,61 dólares) por hora consolidará la pobreza en el país.

Se espera que su llamamiento atraiga a miles de trabajadores de todo el país, a medida que abandonen sus puestos y tomen las calles, siguiendo un plan trazado distrito por distrito.

Durante las últimas horas circularon mensajes en las redes sociales que afirman que las protestas serán violentas, aunque según el portavoz en funciones de Saftu, Patrick Craven, estos mensajes son maliciosos e infundados.

“La gente no tiene nada que temer. Haremos todo lo posible para asegurarnos de que los eventos que organizamos sean pacíficos y ordenados. No queremos que estos mensajes distraigan a la gente de unirse a la huelga”, expresó.

Por su parte, el Congreso de Sindicatos Sudafricanos (Cosatu) y la Federación de Sindicatos de Sudáfrica (Fedusa) se han distanciado del parón el miércoles, diciendo que están a favor del aumento salarial y que no se verán involucrados en estos asuntos.

En tanto, la huelga de autobuses que ha estado en vigor durante casi una semana a escala nacional parece cerca de su fin.

Los trabajadores quieren un aumento del 12 por ciento y los empresarios solo ofrecen el 7 por ciento.

El gobierno se ha reunido hoy nuevamente con sindicatos y empresarios para tratar de frenar la protesta, que ha afectado a casi 370.000 pasajeros que usan autobuses para ir a trabajar.

http://prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=173072&SEO=sindicatos-sudafricanos-anuncian-huelga-general-contra-salario-minimo

Siria y el ciudadano sirio Macron

Darío Herchhoren

Es mi intención aclarar algunos aspectos de la realidad de Siria, y con ello despejar algunos de los clichés que aplica la propaganda imperial sobre ese país, que por otra parte es siempre la misma. Se culpa a los agredidos de las agresiones de los agresores.

Bashar El Assad, presidente legítimo de Siria, es acusado de dictador, de tirano, de déspota, y en fin de toda una suerte de calificativos descalificantes, y con ello legitimar las intervenciones militares "liberadoras" del "Ejército libre sirio", de Daesh, De Al Qaeda, y demás grupos "democráticos".

Una de las características de una dictadura es el control absoluto del territorio y de su población, y lo ocurrido en Siria es justamente lo contrario. En Siria, los yihadistas han "trabajado" a la luz del día durante mucho tiempo, ya que la agresión de estos grupos criminales financiados generosamente por el imperio USA por Arabia Saudí, y por los emiratos árabes unidos, prepararon una enorme infraestructura consistente en túneles, grandes instalaciones subterráneas, y fortificaciones. Para todo ello, la empresa francesa Lafargue proveyó ocho millones metros cúbicos de cemento. Una cantidad como esa no se puede disimular fácilmente, ni transportarla en camiones mezcladora sin llamar la atención. Las excavaciones a realizar para una obra semejante necesitan de maquinaria pesada, que es muy difícil de esconder, y si "el régimen" fuera realmente un gobierno tiránico, hubiera tenido noticia de lo que se estaba cociendo bajo sus pies. La empresa de maquinaria pesada Caterpillar, proveyó lo necesario para mover millones de metros cúbicos de tierra. Se trata de una de las mayores fabricantes de maquinaria pesada del mundo. ¿Es posible hacer todo esto sin llamar la atención del estado? No se trata de montar una vivienda, ni un barrio de viviendas; se trata de una enorme estructura militar. ¿ Nadie se dio cuenta de esto? Parece que no.

Pero la historia de Siria como estado es muy peculiar. Siria, Líbano, Arabia, Irak, Yemen, es decir, todo el Medio Oriente formaban parte del imperio turco hasta el fin de la primera guerra mundial en 1918. Esa guerra trajo como consecuencia algunos hechos de extraordinaria trascendencia tales como el nacimiento de la URSS, o la disolución del imperio turco. Turquía era aliada de las potencias llamadas centrales, que eran Austria y Alemania, que perdieron la guerra; y los ganadores de esa contienda (Inglaterra, Francia e Italia) se repartieron los despojos del imperio turco en calidad de "fideicomisarios", es decir, que no podía incorporar esos territorios al suyo propio; pero nada se dijo de lo que había en el subsuelo, que era petróleo, mucho petróleo. Es así como Francia se hace con Siria y el Líbano, y explota el suelo, el subsuelo y sus habitantes. Allí deja para cuando llegue la "independencia", a partidos políticos afines, como la Falange Libanesa, a cuyo frente deja al farmacéutico Pierre Gemayel, que era un cipayo fascista, autor de graves masacres de patriotas que luchaban por la independencia contra el poder francés. En Líbano se forman guerrillas integradas por árabes y drusos, consiguen desplazar a los franceses, y los sirios logran su independencia luego de grandes revueltas populares a raíz de la ocupación nazi de Francia.

Los diversos gobiernos franceses nunca ocultaron su interés por volver a lo que consideraban "su" territorio; y siempre apoyaron a los enemigos de Siria independiente, tales como los USA, Israel y Arabia Saudí. El territorio sirio es clave para que el petróleo Saudí fluya hacia el Mediterráneo a través de un oleoducto, pero los gobiernos sirios de Bashar El Assad y antes de su padre Hafez El Assad siempre se opusieron a esas pretensiones porque siempre consideraron a Arabia una colonia USA. Como no podía ser de otra manera, los gobiernos de Francois Hollande y ahora de Emmanuel Macron, vuelven a lo mismo.

El peón de los EEUU Macron ha hecho algunas propuestas entre las cuales la más hilarante ha sido la de crear una "nueva Siria", es decir, una vieja Siria colonizada, aherrojada y maniatada por las potencias imperiales. Macron que sepamos no es sirio, pero sí es un imperialista francés. Más bien es un subimperialista, ya que al igual que todos los gobiernos franceses, con la excepción del de De Gaulle, han sido siempre un instrumento del imperio norteamericano. Pero Macron se equivoca: no es sirio y quiere subirse a un tren que ya no funciona a horario. Los USA están perdedores en Siria, al igual que Israel; pero Macron como buen lacayo, se hunde con su "señor".

lunes, 23 de abril de 2018

¡Camisetas (amarillas) fuera, cohone!

Bianchi

No solemos aquí hacernos eco de las chapuzas más cutres y ridículas del fascio español que ya son cubiertas en las redes y hasta en las televisiones privadas del sistema y del orden establecido y, por tanto, del stablishment, como es el caso -que roza lo cómico o, al menos, lo esperpéntico, lo grotesco- de la requisa de camisetas amarillas (echadas a la basura) a los aficionados del FC Barcelona por parte de la policía en la final de Copa del Rey de fútbol en el Metropolitano madrileño (nos resistimos a llamarle "Wanda"). Así somos de originales...

Ocurre que este tipo de torpezas de carácter absolutamente fascista -el año pasado un juzgado desestimó la prohibición de la entrada al campo de esteladas por parte de la Delegación del Gobierno en Madrid, algo que, esta temporada, se han saltado a la brava y han procedido directamente a esta operación nudista no vaya a ser que una sentencia judicial lo prohíba también- dan pie y acomodo al oportunismo que funge de "izquierda" pero viste y calza de sostén del sistema que no ha mucho decían combatir: estamos hablando de Podemos, como ya habrá adivinado el lector pangenérico (que incluye, pues, a la lectora). Son este tipo de carcundias, como decimos, las que retroalimentan al podemismo andante y su discurso.

Pablo Iglesias, por ejemplo, ante semejante disparate -la quita de camisetas amarilla, que no otras de corte "patriótico" de cojones, o sea, las buenas, las constitucionales, las de toda la puta vida, vaya, incluidas las que muestran el aguilucho- escribe un tuit diciendo -tratando de quedar, de paso, como progre y moderno- que son este tipo de estupideces las que hacen crecer el independentismo y que esas no son maneras de frenarlo y que así no vamos a ninguna parte, joder, ¡qué cuadrilla de inútiles! Y no le falta razón a esta joven promesa. Iglesias representa lo que podríamos llamar el "unionismo inteligente" frente al unionismo cerril y carpetovetónico, el de ¡Santiago y cierra España! blandiendo la "Tizona" a lomos de Babieca del Cid Campeador. El objetivo de ambos es el mismo (rendir, someter, a Catalunya), pero con distintos procedimientos: Iglesias, como Otegi en el País Vasco, prefiere seducir, abducir. O sea, un prestidigitador.

La España más cañí acusa a Iglesias -como si fuera un insulto- de "comunista", algo que saben que no es y ni Iglesias se molesta en desmentirlo. Pero, suponiendo por un instante que Iglesias Turrión tuviera o le quedara una brizna de comunista de sus tiempos en IU, lo que diferenciaría, entre otras muchas cosas, a este individuo de un auténtico comunista es la defensa ímproba del derecho a la autodeterminación -o a decidir para los más meliorativos- de Catalunya y resto de naciones oprimidas por la cárcel de pueblos que es el Estado fascista español, cosa que ni Iglesias ni sus acólitos hacen ni harán; al contrario, su pretensión -y así lo proclaman, no lo ocultan- es que Catalunya no se vaya de España, de la democracia española, convenciéndola (seduciéndola), eso sí, con métodos más "civilizados" y menos salvajes y mostrencos que el fascio más rancio y pedestre. Y frente al ultraizquierdismo -de corte troskista seguramente que nunca falta como perejil de todas las salsas- que diría que (los comunistas) nos ponemos a rebufo de la burguesía nacionalista, o sea, explotadora y conservadora, que lo es, seguiríamos apoyando su lucha independentista apoyados en el análisis que distingue entre lo que es, en un momento dado, la contradicción principal de la/s secundaria/as. O sea, la socialdemocracia de siempre, venal y traidora, con ínfulas de rompe y rasga, al principio para vender la mercancía, y sostén y bombero del sistema hecho trizas, o camino de eso.

Buenas tardes.